
Hoy me siento en una silla de ruedas, para sentir lo que ellos sienten, en momentos de amor y de dolor.
Hoy empiezo un nuevo curso académico, nuevos maestros, nuevas caras e ilusiones, nuevos chicos, pero pienso en él, porque me tiene marcada, solo quiero ver el rostro de Pedro.
Su carita me hace soñar.
Hoy entro una vez más a la vorágine que se vive en la Universidad, desde aqui, desde mi silla con ruedas.
Ya mis brazos están sólidos y saben guiarla, ya saben darle la velocidad debida a estas ruedas.
Nuevos rostros...nuevas caras...todos a la moda...para ninguno de ellos valgo nada...que estupida me pongo... sonrio.
He aprendido a sonreir, tapar mi cara con una sonrisa, no verme tan hostil, ni verme aborrecida y apestada de esta vida en blanco y negro. Sonreir. Demostrar que todo sigue "caminando", sin mas decir.
Y Pedro, ¿en dónde estará Pedro, cursará éste año, estará con nosotros?
¿En dónde estará, cómo estará aquel jóven que me hace delirar?
Con quién estará no me importa porque sé que nunca se fijará en mi...pero si me interesa que esté bien.
Y sus ojos, ¿seguirán tan azules como el cielo?
Bendito seas Pedro, ¿en dónde Carajo estás?.
Que tantas ganas tengo de que se acabe ésta clase, para ir "corriendo", por lo pasillos, para ver si logro encontrar a Pedro, aunque sea verlo de lejos, y saber que está. Que está y estará entre nosotros.
Lo vi. Y que estúpida me siento, que impotente, pero alegre. Alegre al verlo aqui, saber que éste año estará con nosotros. ¿Dije nosotros? Si nosotros, pues El Pedro es tan famoso, que es de todos nosotros.
Tan detallista, siempre que puede me regala su sonrisa,
me tira besos y sus ojos azules me guiñan, me saboreo cada expresión de sus ojos, ojos que creo que fueron creados para mi. Solo para mi...sus ojos.
Si supiera que en mi intimidad El es solo para mi. Que lo pienso, lo ideo, lo dibujo, lo plasmo, lo tallo, le escribo, le canto, lo acaricio, y hasta lo alcanzo con mi imaginación, a veces siento que mi espiritu lo toca, y hasta lo acaricia.
Lo veo en la Universidad, y desde mi silla lo bendigo, desde mi silla le hablo, pero no me le acerco. Porque tengo miedos, temores, sin sabores vividos.
¿tendrá novia?...quizás.
Pero segura estoy que ella no lo piensa mas que yo, que ella no le escribe mas que yo.
Que ella no le canta versos mas que yo, que su corazón no se aprieta en dolor mas que el mio, a que ella no lo sufre mas que yo, a que ella no lo llora mas que YO, a que no.
A que su sangre no brota mas que la mia, a que no,
A que su cantar y devoción en letras y pensamientos no fluyen mas que los mios, a que no.
A que mi esfuerzo, sudor y lágrimas son mas densas y cálidas, a que si.
A que no lo anhela mas que Yo,
A que no lo ansia mas que Yo, a que no.
A que si, a que te beso desde aqui, a que si, a que te paso por el lado y te huelo.
Porque el estar y ser, ser o estar en esta silla, no me impide soñar.
Pero no. Nunca te daré un beso en tu boquita de miel y almendras.
Solo puedo dibujarte, pintarte y esculpirte desde mi imaginación, imaginación que nunca morirá, mientras yo viva.
Pues que VIVA lo imaginado, que viva y me haga sentir.
Sentir desde mi dicha y desdicha, sentir que eres solo para mi.
Que vivan mis lienzos y mis paredes,
que vivan mis carpetas y esta silla,
que vivan los versos que dejé rasgados en los laureles.
Que vivas tu, y tu presencia,
que viva mi imaginación, y por supuesto,
que viva mi locura en la decencia,
y nunca se nuble ni desfallezca.
Pedro puedes elegir la chica que deseas,
concurso al que no aspiro porque mi silla no entra.
Pero desde mi oscuridad o luz,
desde mi intimidad estarás tú.
Desde mi silla construiré nuestro nido,
la adornaré a mi estilo,
y cuando te susurre cada noche en tu oido....
no sabrás quien soy, ni porqué vivo...
M.































